Diagnóstico; Objetivos y criterios de la ordenación
DIAGNÓSTICO DE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA ISLA; PREVISIONES DE EVOLUCIÓN
La persistencia de procesos de urbanización no controlada
En una isla tan limitada los efectos derivados de una ocupación indiscriminada del suelo, que muchas veces obedece a procesos de
urbanización marginal y llega a afectar a espacios naturales protegidos, adquieren una magnitud que llega a cuestionar la continuidad
del modelo de ocupación de la isla en el futuro e incluso plantea interrogantes sobre la continuidad del modelo turístico actual. La
urbanización marginal, que, en líneas generales, presenta un nivel de adecuación muy reducido a la legislación urbanística vigente, ha
constituido una forma tradicional de ocupación del territorio y acceso a la vivienda y se configura como una de las formas de
crecimiento espacial más importantes en los recientes desarrollos urbanos. En el momento actual, las dimensiones que está alcanzando
el proceso (más de 60.000 edificaciones de diverso tipo en Suelo Rústico, de ellas más de 15.000 viviendas aisladas) hacen necesario
tomar medidas inmediatas de control ante un proceso que ha adquirido una dinámica alarmante: las construcciones en suelo rústico han
aumentado casi un 27% entre 1987 y1996.
La autoconstrucción, muy frecuente en el ámbito insular y que incide especialmente en el suelo rústico, se configura localmente como
uno de los más importantes factores de alteración del paisaje insular (volúmenes inadecuados, construcciones sin acabar, falta de
tratamiento de las fachadas, etc). Gran parte del problema deriva del escaso control y alarmante permisividad administrativa, con
importantes repercusiones en el medio natural y elevados costes económicos para el conjunto de la comunidad, ya que es necesario
proceder a la dotación “a posteriori” de las infraestructuras y equipamientos básicos sobre unas estructuras acabadas y con escasas
posibilidades de admitirlos. |